29 agosto, 2025

Un lugar, todas las disciplinas

Al Bohemio lo mandaron al Matadero

Atlanta

0 – Nueva Chicago 1

Ninguno se hará cargo, todos mirarán para otro lado. Hay que ser muy “bovino” para no darse cuenta, que con cuchillo en mano a Atlanta lo han deshuesado. Ante un limitado Chicago, que tiene un fútbol de Osobuco, perdió la carnicería de Erviti por 1 a 0 con gol del ex Atlanta Horacio Martínez, que aprovechó la oferta de la semana y anotó desde los 12 pasos un penal inexistente que cobró el referí Mariano González, que con su polémico fallo nos achuró.

Al Bohemio lo mandaron al Matadero los dirigentes cuando le dieron la espalda a la campaña de 41 puntos. También, lo mandaron al Matadero cuando armaron un plantel de casino, ya que la mayoría de las incorporaciones fueron apuestas.  Aunque al equipo le falta un crupier que distribuya el juego, tampoco tiene ese “9” para coronar un pleno. Además, a la lucha por ascender ya le gritaron: “No va más”. Por suerte (o no) todavía el ateneo del azar no cerró sus puertas.

Al Bohemio lo mandaron al Matadero cuando decidió irse de mini pretemporada a San Luis, sin reparar que había que hacer una burbuja sanitaria, porque aún la pandemia sigue invicta. El resultado hasta ahora arrojó 10 cotagiados de Covid. Y miren que podría seguir describiendo otros envíos al Matadero, pero sería más duro que comer una milanga repleta de nervios.

Por la fecha 19 de la Primera Nacional Atlanta sumó su noveno partido al hilo sin victorias, ya se alejó del club de la pelea, y permitió que el Torito vuelva a ganar en su cancha, lo que provocó un acontecimiento histórico, ya que no triunfaba en casa desde 2019. Cualquier parecido a una derrota en modo meme es pura coincidencia.

En Atlanta debutaron 3 de las 4 caras nuevas. Gabriel Carrasco llegó para reemplazar a Leo Flores que fue vendido a Banfield. El venezolano Daniel Saggiomo proveniente de la reserva de Argentinos Juniors también hizo su presentación y lo propio sucedió con la última joya de la abuela Tita, Evelio Cardozo, que arribó con muy buenas recomendaciones de Racing. De los tres, el que mejor rindió fue Carrasco. Los otros dos no terminaron de despegar. El venezolano se lo notó apichonado y Evelio salió lesionado.

Erviti probó llamar con otra característica telefónica durante el partido. El prefijo que más utilizó fue el 4-2-3-1, aunque la comunicación continuó dándole ocupado. Como ninguno tomó “el tubo por las astas” sigue sin poder llamar al gol, ni siquiera tiene agendado las jugadas de peligro como contacto. El mejor operador fue Solari, el resto de las líneas de ataque no funcionaron. En tiempos de la red 4G, Atlanta tiene un fútbol de Movicom, juega incómodo como usar el viejo celular de ladrillo y no puede cortar está larga distancia que tiene de malos resultados. Urgente necesita visitar al servicio técnico.

Obviamente que podemos firmar el libro de quejas contra el referí Mariano González por el penal que le regaló a Chicago, porque de lo contrario el partido tenía destino de empate, pero ese árbol de lamento taparía el bosque de problemas que es el elenco de Villa Crespo. Ojalá que en las próximas entregas  escribamos victorias y mejores rendimientos de Atlanta, aunque hoy eso parezca una historia de ciencia ficción. El próximo lunes, ya es una costumbre argentina que el Bohemio jugue ese día, recibirá al puntero de la zona, Almirante Brown. Es tiempo de que frente a la Fragata, el equipo se zarpe.